No hay mucho que decir. Tengo examenes finales, y como soy un gran nerdo, estoy desmoralizado porque la mayoría de mis notas este semestre serán 9 (¡No puedo sacar un 8! ¡No! ¡No podría vivir con ello!). El dólar sube y sube y la calidad cada vez mas dudosa de la producción de DC Comics hace que actue como si realmente me importara la devaluación. Después de un acto de sinceridad me di por vencido con gran parte de las series de anime que intento ver, pero desprecio tanto, que solo quedan arrumbadas en mi disco duro. Y recientemente he pasado más de la mitad de los días dormido por una enfermedad estomacal que pezqué cuando madre y yo pensamos que era buena idea comer barbacoa el domingo, lo cual ha hecho que mis hábitos de perdida de tiempo crónica empeoren. Pero ya me siento mejor... y no hay mucho que decir sobre ello. Supongo que la próxima semana será mucho más productiva. A menos claro, que acabe muerto y humillado por los examenes.
Quizás 3 cositas tengo que decir:
En mis viajes por la barata literatura japonesa para jovenes, y después de leer las recomendaciones del siempre brillante
Andrew Cunningham, un señor traductor que tiene muy buen gusto, o que por lo menos disfruto todo lo que hace, compré el volumen de la divertida pero tristemente cancelada Gosick (lol engrish). Como siempre, el terrible hábito (y seguramente imposición editorial) de repetir las mismas explicaciones y descripciones una cantidad insoportable y desesperante hace que sea dificil hablar mucho sobre la técnica literaria de los librillos, pero las tramas son innegablemente entretenidas. Cámbiese a Sherlock por una pequeña niña aristócrata literalmente encarcelada en una escuela privada, con cara de muñeca, voz de anciana, actitud arrogante y sarcasmo incisivo; y a Holmes por un muchachito japonés tieso y demasiado honesto para su propio bien, y tienes una historia de misterio bastante rebuscada pero con personajes que te dejan pegado a ella. Algo así como lo que ocurre con House. Lástima que Tokyopop decidió cancelarla, seguramente debido a ventas abismales. Aun así les podemos hechar la culpa por su terrible marketing y el horrible diseño de su linea de light novels.
Podría decir mucho sobre los Morrison-haters que simplemente no entendieron Batman R.I.P., pero creo que
Chris Sims lo hace mucho mejor de lo que jamás haré yo. Especialmente brillante me parece el hecho de que les regresa a los críticos una de las quejas eternas a esos snobs engreídos y despreciables que disfrutamos a Morrison: "Solo" son comics. El punto es que te diviertas, no que te compliques con los detalles estúpidos.
Algunos dicen que es una hipocresía quejarse por lo horrible que es el mundo cuando todos (sí, tú) somos parte del problema. Más allá de que comparto el desprecio a los que creen que esas quejas hacen algo por cambiar el mundo, otros creemos que la verdadera hipocresía es no querer aceptar que en realidad todos (sí, tú) somos monstruos asquerosos. Simplemente son las consecuencias de cada actitud. Se las dejo de tarea.
Hablaría de cosas de matemáticas. Como los conjuntos compactos por abiertos, las descomposiciones de matrices y como el mundo moderno depende de ellas, los eigenvalores y muchos y hermosos métodos númericos abrumadoramente ingeniosos. Pero eso es muy largo.
Bai bai.